Vitamina C

El Dr. Robert F. Cathcart, conocido cirujano ortopedista y médico ortomolecular experto en vitamina C, ya decía hace años:

Aunque la industria farmacéutica se esfuerza por evitarlo a toda cosa, tenemos que forzar una investigación honesta para la utilización de dosis masivas de vitamina C para el tratamiento de enfermedades. Pese a controlar todas las comunicaciones anteriores, no pueden controlar Internet.

Si cada uno supiera sobre cómo utilizar dosis masivas del vitamina C oral e intravenosa, sería un desastre financiero para la industria farmaceutica. La pregunta es si el secreto de la vitamina C se puede seguir manteniendo, con Internet gritando la verdad en todo momento. Mantener este secreto está costando trillones de dólares y millones de vidas todos los años.


¿Cuales son las propiedades de la Vitamina C?


La vitamina C es la vitamina estrella de los tratamientos ortomoleculares.

Durante la grave epidemia de gripe del año 1918, pandemia conocida como gripe española, varias personas de Pensilvania sin acceso a los servicios médicos solo pudieron recibir las acostumbradas infusiones de una hierba  llamada Boneset (arreglahuesos), conocida como Eupatorium Perfoliatum. Esta planta ha sido usada tradicionalmente en los cuadros febriles agudos que se cursan con dolores óseos generalizados y es de las más consumidas en el este de los Estados Unidos.  Hoy se sabe que muchas de estas personas sobrevivieron  gracias a esta planta, la cual tiene una concentración de vitamina C extremadamente alta. La dosis diaria promedio de cada adulto era de 3 trazas, por lo que contenía cerca de treinta gramos de vitamina C.
La dosis puede parecer excesiva, pero uno de los principios básicos de la Medicina Ortomolecular es la individualidad bioquímica. Esto significa que cada sujeto requiere dosis diferentes de nutrientes en lugar de los establecidos fijos. Los requerimientos diarios que se determinaron hace 50 años para esta vitamina no corresponden a las necesidades reales de los enfermos en la práctica. Son varios los factores que cambian estos requerimientos, entre ellos están:

  1. La edad del individuo.
  2. Su hábitos, tales como el tabaco y el consumo de alcohol.
  3. El sueño, especialmente cuando es provocado artificialmente.
  4. Los traumatismos.
  5. El umbral de excreción renal.
  6. El medio ambiente.
  7. El estrés psicológico.

 

Pero la principal razón de este error ha sido el desconocimiento de las muchas funciones que tiene la vitamina C. Cuando se fijaron los valores RDA, solo se tuvo en cuenta su papel anti escorbuto, pero se ignoraba su acción como antioxidante y donador de electrones, así como otras funciones descubiertas después, siendo la principal su amplia y poderosa acción anti-estrés general.

Todos los animales, excepto el cerdo de Guinea, los murciélagos, algunos primates y el hombre, producen diariamente entre 3 y 11 gramos de vitamina C, cantidad 80 veces mayor que la dosis diaria establecida para los seres humanos.

La vitamina C se forma en el hígado y el riñón de la mayoría de los animales a partir de la glucosa. Su formula estructural es  C6H8O6.  Actúa como donador de electrones o receptor de oxigeno para estabilizar otra molécula, como por ejemplo el hierro, haciéndolo más soluble y mejorando su absorción.

En los seres humanos, se absorbe en el intestino para entrar a las células a través de los mismos receptores de la glucosa. Por eso, el consumo de dulces o carbohidratos simples, disminuye la absorción de vitamina C al competir por estos receptores.

Al ser tan similar a la glucosa y usar sus mismas vías bioquímicas, se produce un fenómeno  curioso y a su vez importante: cuando necesitamos vitamina C, deseamos comidas dulces.  Esto se debe a esta similaridad estructural, además porque al comerlos como la naturaleza lo planeó, los únicos dulces serían las frutas, las cuales aportan esta vitamina.

La producción de esta vitamina en los organismos, está relacionada con el nivel de estrés. Mientras en condiciones de calma, un ratón produce el equivalente de 1.8 a 4 gramos de ácido ascórbico diariamente, bajo estrés produce hasta 15.2 gramos. Desde el punto de vista bioquímico, uno de los componentes fundamentales del estrés, es el estado de oxidoreducción alterado en los tejidos. Esta alteración está presente en casi todas las enfermedades, por eso cuando se utilizan dosis adecuadas de esta vitamina, se alteran notablemente el curso de muchas enfermedades.
Muchos notables investigadores ya han señalado este beneficio. El doctor Fred Klenner ha sido el pionero en el uso endovenoso de altas dosis de vitamina C, Fred Klenner descubrió que las infecciones virales agudas podrían curarse con ascorbato de sodio intravenoso en cantidades hasta de 200 gramos diarios.  
Irwin Stone destacó  el potencial de la vitamina C en el tratamiento de muchas enfermedades, la incapacidad de humanos para sintetizar el ascorbato y el estado  resultante de  hipoascorbemia.
Linus Pauling revisó la literatura sobre la vitamina C y emprendió la cruzada para  divulgar sus usos médicos al público y la profesión médica. Ewan Cameron junto a Pauling ha mostrado la utilidad de ascorbato en el tratamiento del cáncer.
La vitamina C es la Hormona del Estrés, faltante en los Humanos. (Stone).

Cathcart

Robert Cathcart

Tanto la producción por el hígado y los riñones,  como la tolerancia intestinal del ascorbato, están determinadas por el estado de oxidoreducción de los tejidos y los líquidos corporales, o en otras palabras, por el estado de estrés bioquímico.
Por estas razones, Stone se oponía a la denominación de vitamina, y la llamó la hormona del estrés faltante en los humanos.

La Anascorbemia y el Escorbuto Agudo Inducido

Hoy se sabe que ciertos síntomas están asociados una falta casi total de vitamina C. Estos son algunos de los problemas que pueden presentarse:

  • infecciones.
  • artritis reumatoidea u otros trastornos del colágeno.
  • reacciones alérgicas a medicamentos y alimentos.
  • infecciones crónicas como el herpes.
  • fiebre reumática.
  • escarlatina.
  • trastornos de la coagulación.
  • ataques cardíacos.
  • traumas.
  • hemorroides.
  • flebitis.
  • asma y otras alergias.
  • varices.
  • hernias.
  • estrías.
  • arrugas.
  • desórdenes psiquiátricos.
  • senilidad.
  • cáncer.

 

Es difícil de pensar en una enfermedad que no involucre a los radicales libres.

Irwin Stone señaló que la mayoría de los animales tiene la capacidad de crear Vitamina C. Los primates desarrollados, perdieron la habilidad de sintetizarla hace aproximadamente 65 millones de años. Este defecto es debido a la pérdida de un gen para sintetizar la enzima hepática L-gulonolactona oxidasa, necesaria para el último en la creación del ascorbato a partir de la glucosa. 
Los  animales que viven en la tierra con el hocico en las basuras, tomando aguas contaminadas y  alimentos en descomposición, tienen una menor tasa de enfermedades que el ser humano porque tienen la protección que necesitan, ya que sus cuerpos producen ascorbato frente a condiciones de estrés como medio de detoxificación.

Ya que no podemos producir vitamina C en función de las circunstancias, vamos a ver que dosis sería la idal dependiendo del momento y la persona. Para alcanzar la dosis optima, se va aumenandola la dosis diaria de vitamina C a lo largo de las semanas hasta que se produce diarrea, momento en el que se detiene y se mantiene la dosis anterior a la diarrea. Con la gran variabilidad entre diferentes individuos se hace necesaria una forma de determinar las dosis y hacer los seguimientos. El doctor Cathcart desarrolló la técnica de la titulación  intestinal, y  ha manejado más de 20.000 pacientes durante 23 años usando este método para establecer la dosis individual de vitamina C.
En cada paciente la toxicidad de su enfermedad  determina la necesidad de vitamina C que sus tejidos necesitan. Una persona que puede tolerar 10 a 15 gramos diarios de ácido ascórbico oralmente en dosis divididas cuando está bien, podría poder tolerar 30 a 60 gramos al día si padece un resfriado leve, 100 gramos con un resfriado severo, y 200 gramos con mononucleosis o neumonía viral.  
A los niveles del umbral cerca de la tolerancia intestinal, el ácido ascórbico, mejora los síntomas y a menudo cura muchos trastornos normalizando el potencial de oxidoreducción de la pareja (el ascorbato / dehidroascorbato, AA/DHA) en los tejidos enfermos.  
En la gráfica 3 se aprecia las dosis que cada trastorno requiere según la tolerancia intestinal y su repartición  en el tiempo. Se instruye al  paciente sobre estos principios y se asignan estas  cantidades como dosis de inicio.

 

La Titulación Intestinal de Vitamina C

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Grafica 3.  Dosis de tolerancia intestinal de vitamina C.

Indicaciones

Según la experiencia de Klenner y Cathcart podemos citar varias:

Fatiga crónica


La fatiga crónica era una enfermedad por sobreproducción de radicales libres, que dañan las mitocondrias. Cuando la molécula de vitamina C deja sus dos electrones extras para inactivar dos radicales libres, se recupera con dos electrones de la mitocondria. Si las mitocondrias se dañan y no pueden proporcionar estos electrones, la vitamina C se pierde rápida e irreversiblemente. Tomando dosis masivas de ascorbato, se evita esta pérdida, y este suministro continuado sustituye la incapacidad mitocondrial para proporcionar los electrones.  La mayor función de las mitocondrias es proporcionar los electrones en forma de ATP a los músculos. Sin suficiente ATP para alimentar los músculos, se producirá fatiga.   
Las mitocondrias se dañan a causa de virus, bacterias (a veces bacterias de pared deficiente, o formas L), toxinas de hongos, sensibilidad a los químicos (incluso algunas drogas), reacciones alérgicas, etc., y una vez dañadas se convierten en la principal fuente de radicales libres. Esto ocasiona un círculo vicioso.

Hepatitis


Con el tratamiento las pruebas de laboratorio incluyendo las SGOT, SGPT  y las bilirrubinas se normalizan de forma rápida.  Morishige, un investigador japonés, ha demostrado la efectividad del ascorbato en la prevención de las hepatitis transfusional.

La Neumonía por Pneumocystis Carinii (NPC), causa inmediata más común de muerte en los pacientes de sida,  se trata con cierta eficacia con una combinación de ascorbato y drogas del sulfa. De las complicaciones de Sida, la NPC es la que más fácilmente se trata con ascorbato. 
La debilidad severa, el malestar, la pérdida de peso, etc., típicos de la NPC ,son manifestaciones de anascorbemia debido a la rapidez con que este estado responde al ascorbato. 
El ascorbato, en combinación con el resto del protocolo del Sida, previene la mayoría de los ataques de NPC aguda. Normalmente pueden prevenirse los resfriados  y otras enfermedades respiratorias que predisponen al desarrollo de NPC. 
Cathcart consideraba que los pacientes con NPC si se tratan temprano, normalmente pueden tratarse usando la tolerancia intestinal para dosificar el ascorbato junto a la sulfa apropiada, sin el peligro de reacciones alérgica a la sulfa.

"La mentira más grande, costosa y genocida de los siglos 20 y 21, es que no puedan curarse o mejorarse toda clase de enfermedades infecciosas con dosis masivas de vitamina C"

Robert Cathcart

 

Traumas, Cirugías y Quemaduras


La capacidad de producción  de ascorbato en los animales resalta su importancia en los casos de traumas y cirugías. Cualquiera que haya hecho cirugía veterinaria se impresiona por la rápida recuperación.
Los dolores e inflamaciones por traumas, cirugías y quemaduras se reducen notablemente con dosis de tolerancia intestinal de ácido ascórbico. En los casos de trauma y cirugía, deben darse un mínimo de 6 dosis por día. Las quemaduras pueden requerir dosis cada hora. Las quemaduras severas, los traumas y las cirugía deben tratarse con ascorbato intravenoso. 
El efecto de ascorbato en los anestésicos debe estudiarse. Los barbitúricos y muchos narcóticos, deben evitarse cuando se usa  ascorbato durante la cirugía debido a que este ultimo bloquea su acción.

El Cáncer


La relación entre la vitamina C y el cáncer esta largamente documentada. Abraham Hoffer y Linus Pauling  han destacado la exitosa experiencia del uso del ascorbato en el cáncer en  mas de 1.000 casos en su libro "Vitamin C & Cancer".  
Uno de los aspectos que más preocupa hoy a los oncólogos es la angiogénesis, porque tanto la persistencia del tumor como la extensión de las metástasis dependen de este factor. El ascorbato, al reforzar la trama de colágeno e impedir la formación de nuevos vasos, ha mostrado una importante acción anti-angiogénesis. 
Hay que destacar la necesidad de administrar dosis diarias por encima de los doce gramos a estos pacientes, debido a que dosis inferiores parecen agravar el desarrollo de las metástasis. 
El Ascorbato junto con la vitamina E, el betacaroteno, el selenio, el dimetilsulfóxido y el acido lipoico constituyen hoy las principales ortomoléculas en la prevención y  control de este flagelo.


El Herpes


Las  infecciones por herpes tienen un notorio alivio con dosis masivas de ascorbato.  Combinar el ácido ascórbico con zinc y lisina, mejora la eficacia de esta terapia. En los herpes crónicos, el ascorbato intravenoso es muy beneficioso.

klenner

Síndrome de Muerte Infantil Súbita

Kalokerinos  y Klenner consideran que estas  muertes se deben a una deficiencia súbita  de  ascorbato. Este escorbuto inducido ocurre más probablemente cuando la dieta es pobre en vitamina C. Todos los factores preliminales de este trastorno se asocian a un bajo consumo de vitamina C.

La  evidencia clínica indica que las dosis masivas de ascorbato, de 50 a 200 gramos en  24 horas, pueden suprimir los síntomas de la enfermedad y pueden reducir la notablemente la tendencia a infecciones secundarias.  El ascorbato en altas concentraciones reduce el NAD(P) ,y  por consiguiente puede proporcionar electrones de alta energía necesarios reducir el oxígeno molecular usado en la cadena respiratoria de fagocitos.  Esta es una función determinante en la recuperación inmunológica.

La Litiasis Renal


La principal complicación que se ha atribuido a la vitamina C, ha sido la formación de cálculos renales, debido a la formación de oxalato y a su excreción  aumentada en la orina.
Hasta la fecha no se ha descubierto ni publicado ningún caso. Cathcart en su experiencia de mas de 23.000 pacientes, no informa de ninguno, al contrario, cita pacientes que al ser tratados con dosis masivas de Vitamina C para otra dolencia,  han dejado de tener estos síntomas. Las infecciones urinarias agudas y crónicas, a menudo son eliminadas.

La Enfermedad Coronaria y la Hipercolesterolemia


En 1941, el cardiólogo canadiense  J. C. Patterson, reportó que más del 80% de sus pacientes con enfermedad coronaria tenía bajos niveles sanguíneos de vitamina C. 
EL Dr. G. C. Willis en 1955, demostró que la suplementación de vitamina C  reduce los depósitos arteriales de placa.

Son muchas las observaciones sobre el valor de la vitamina C en este trastorno. Linus Pauling cita los siguientes hechos:

  • Mas del 80 % de los pacientes con enfermedad coronaria tienen deficiencia de vitamina C.
  • La suplementación de vitamina C reduce los depósitos de placa en las arterias.
  • Los animales que producen vitamina C no sufren la enfermedad coronaria, que mata a los humanos.
  • El cerdo de Guinea que no produce vitamina C, sufre del mismo tipo de lesiones vasculares que causa el infarto en los humanos.
  • En 1970, Linus Pauling publicó su primer libro sobre la vitamina C. Por esto, en esos años, el consumo de esta vitamina en los Estados Unidos se incrementó en un 300%. La mortalidad por enfermedad cardiaca disminuyó un 30% solamente en este país. No se ha documentado otro cambio sustancial en la dieta de los norteamericanos que justifique esto.
    En 1989, los doctores Linus Pauling y Mathias Rath, descubrieron que las megadosis de vitamina C previenen el depósito de lipoproteína A en las paredes arteriales. En 1991 publicaron "La solución al acertijo de la enfermedad cardiovascular humana", donde integran varias observaciones que indican que la causa primaria de la enfermedad coronaria es la deficiencia de vitamina C, que debilita la pared arterial de colágeno.

Grupo Producen Vitamina C Lipoproteina(a) en sangre E.Coronaria
Humanos NO SI SI
Primates desarrollados NO SI SI
Cerdos de Guinea NO SI SI
El 99.9% de las otras especies SI NO NO

(Abram Hoffer)

La quimioterapia y la radiación son estándares. La mitad de pacientes de cáncer tratados con estas terapias fallece por una recaida pocos años mas tarde. ¿Podemos mejorar estas terapias? El Dr. Abram Hoffer, MD, PhD, un médico que había ganado su PhD en vitaminas, y autor de "la vitamina C y el cáncer", eligió dieta y las vitaminas para combatir el debilitamiento causado por las terapias habituales. Uno de los primeros pacientes de Hoffer, había sufrido una cirugía pancreática. Su doctor no le ofreció ninguna esperanza, pero ella tenía esperanza. Hoffer le dio vitamina C en dosis de 35.000 mg/día, más otros suplementos. Siete meses después de comenzar el tratamiento, una exploración de CT (tomografía computada de rayos x), no mostró ninguna muestra del cáncer. Cinco años más tarde, ella disminuyó la dosis diaria de la vitamina C. Veinte años después de su terrible pronóstico, la mujer tenía 79 años y ni rastro del cancer pancreático. La sociedad del cáncer americana divulga que los 96% de pacientes pancreáticos del cáncer mueren en el plazo de cinco años.